Categories Noticias

Levantamiento de mesa con ELN agudiza crisis humanitaria en el Chocó

En el marco del monitoreo y seguimiento que se realiza al ‘Acuerdo Humanitario ¡YA!’, se ha dado a conocer el primer balance de las exigencias que las organizaciones sociales del departamento del Chocó, habían hecho al Gobierno Nacional y a la guerrilla del ELN.

Dicho balance lo realiza el comité de seguimiento del ‘Acuerdo humanitario ¡Ya!’, la secretaría técnica del comité con el apoyo del Foro Interétnico Solidaridad Chocó y la mesa permanente de diálogo y concertación de los pueblos indígenas del Chocó. Este primer informe se basa en las situaciones vividas en el año 2018 e inicios del 2019, y se desarrolla gracias a la embajada de Suecia y Diakonia.

En términos generales, el informe señala que la situación humanitaria y de conflicto en esta zona del país no ha mermado, y en cambio se ha agudizado. Aseguran que “el anuncio hecho por el presidente Iván Duque el pasado 21 de enero de levantar la mesa de conversaciones y la decisión de emprender acciones militares de persecución al ELN, tendrá, sin duda alguna, sus mayores impactos en las regiones y acarreará graves violaciones a los DH y al DIH de las poblaciones y comunidades, que como las del Chocó, se convierten en “escudos humanos” en medio de la guerra que ahora se ha declarado”.

Ante ese panorama, señalan que la crisis humanitaria tenderá a agudizarse, dado que se trata de un escenario propicio para la profundización de las carencias y problemáticas que afronta la población chocoana.

Los principales patrones que evidencian cómo se ha profundizado la grave crisis humanitaria que vive el departamento del Chocó responden a:

  1. Grandes debilidades en la implementación con el acuerdo de paz con las FARC
  2. Creciente violencia contra las mujeres y las niñas: Las mujeres siguen siendo víctimas de violencia sexual por integrantes del ELN, Paramilitares, Autodefensas Gaitanistas de Colombia AGC y por delincuencia común que aún siguen en los territorios causando, miedo pánico terror amenaza, desplazamiento, hurtos a la población en general.
  3. La guerra entre el ELN y Autodefensas Gaitanistas, por el control territorial.
  4. Caso omiso por las autoridades a las alertas tempranas, informes de riesgos y alertas de inminencia, presentadas por la Defensoría del Pueblo.
  5. La práctica de confinamiento, se constituye en una modalidad de violación de múltiples derechos fundamentales, individuales y colectivos.
  6. La impunidad y actuación “omisiva” y de connivencia de la Fuerza Pública.
  7. Los problemas estructurales no resueltos se agudizan en la actual situación humanitaria. La muerte de niños y niñas por desatención en salud.
  8. Aumento de cultivos ilícitos, explotación minera depredadora e impactos irreparables a la biodiversidad del territorio.

Así están las subregiones chocoanas

Asimismo, se desarrolló un seguimiento a los 11 puntos del Acuerdo Humanitario, cada una de las subregiones del departamento. Allí, se destaca que en la costa pacífica han aumentado los asesinatos, amenazas, extorsiones y reclutamiento de personas. También hay una disputa de los grupos armados por el control de los corredores de comercialización y tráfico de los cultivos de uso ilícito. Además, la violencia sexual contra las mujeres y el reclutamiento es otra de las modalidades predominantes en esa zona.

En la subregión del Bajo Atrato y el Darién, se destaca la subregión la confrontación militar y disputa territorial de los actores armados, el asesinato y diferentes formas de amenazas a las lideresas y líderes sociales, como también a los pobladores. También se resalta que existe un desconocimiento de las autoridades étnicas y de la autonomía de las comunidades en sus territorios. Situación que se repite en el alto y medio Atrato.

Por su parte, en el Baudó, se destaca un aumento en la militarización del territorio, tanto por parte de actores ilegales como por la Fuerza Pública. Además, hay confinamiento de comunidades y desconocimiento de las autoridades étnicas.

En la subregión San Juan, se resaltan prácticas como el reclutamiento de jóvenes, desplazamientos forzados, impedimentos para que organizaciones y autoridades étnicas realicen sus actividades con autonomía y en ejercicio del gobierno propio.

Las exigencias

Ante tal panorama, se ha exigido tanto al Gobierno como al ELN que cumplan el Acuerdo, así como también solicitan un replanteamiento de las estrategias operativas y del personal de la Fuerza Pública que está presente actualmente en el territorio.

Finalmente, han exigido que el ELN  el Gobierno retomen las conversaciones y se avance en un cese bilateral, que pueda devolver la calma a las comunidades. Así como también exigen al ELN que respete los derechos colectivos, prácticas socio culturales y las decisiones de las autoridades étnicas.

Descarga documento del informe

Foto: Laura Cortes, ONU Colombia.

Quieres compartir...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *