Sobre el proyecto

De la firma a la realidad: la paz nos pertenece

La implementación del Acuerdo de Paz y la consolidación de una paz completa, estable y duradera, es una tarea que no ha dado tregua a la población chocoana, razón por la cual, allí se desarrolla el proyecto ‘De la firma a la realidad: la paz nos pertenece’. Dicha iniciativa busca fortalecer esa tarea en el departamento del Chocó, en los municipios de Quibdó e Istmina. Allí la Corporación Humanas lleva un trabajo de más de un año con mujeres y otras alianzas que permiten aportar al reto que significa la paz territorial, y en ese sentido implementar una estrategia para informar, comunicar y formar sobre el Acuerdo de Paz y su implementación.

En el proyecto financiado por el Fondo Vivir la Paz de la Agencia de Cooperación Alemana – Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ), las mujeres, medios de comunicación y actores locales, son los protagonistas para poder realizar el seguimiento a lo pactado entre el Gobierno Nacional y el hoy partido político FARC. En particular, se busca encaminar esfuerzos para vivenciar el hecho de que la paz nos pertenece a todas y todos, y que el enfoque de género debe ser una prioridad.

Si bien es cierto que el Chocó ha sido altamente afectado por el conflicto armado, en este departamento el Sí se impuso en el plebiscito sobre los acuerdos de paz del 2 de octubre de 2016 alcanzando un respaldo del 80%. El amplio apoyo del pueblo chocoano al acuerdo está en consonancia con la exigencia realizada durante décadas por las organizaciones sociales y de derechos humanos, encaminada a la terminación del conflicto armado por la vía de la negociación política. En este sentido, a medida que avanzó el proceso de paz en La Habana, esta exigencia se materializó bajo la premisa de que la terminación del conflicto permitiría al país transitar hacia la construcción y consolidación de la paz con justicia social. Una paz que se proyecte para la superación de las inequidades sociales. Adicionalmente, una mesa de defensores y defensoras de derechos humanos está actualmente organizada en el Chocó para exigir una salida negociada al conflicto con la guerrilla del ELN. Un llamado que se fortalecido aún, tras el atentado en Bogotá en la Escuela de Cadetes General Santander, y que produjo la cancelación de la mesa de diálogos entre el Gobierno colombiano y el ELN, teniendo en cuenta que dicha situación recrudece el conflicto en zonas como el departamento del Chocó.